Dónde encontrar los cráteres más impresionantes de Islandia y cómo llegar en coche
Podrías pensar que los cráteres de Islandia parecen simples en un mapa, pero en realidad son mucho más que eso: una adicción a punto de despertar. Cuando se habla de los paisajes islandeses, se suele hablar de cascadas, glaciares y playas de arena negra, todos espectaculares. ¿Pero los cráteres? Son algo completamente diferente, una combinación perfecta de las heridas de la tierra y una belleza realmente atractiva, cada uno con su propia personalidad. Hemos estado buscando estos lugares en todas las estaciones imaginables, y he tomado bastantes malas decisiones por capricho, además de encontrarme con vistas que me dejaron boquiabierto. Antes de que te embarques en tu propia aventura de cráteres, quiero recalcarles esto: ten claro cómo llegar, sé realista sobre las condiciones de la carretera y piensa en cómo organizar un día de cráteres que no te deje sin energía.

Familiarícese con la conducción autónoma en Islandia antes de emprender el viaje
Seamos sinceros: Islandia es un lugar bastante salvaje, y esa naturaleza salvaje conlleva algunas peculiaridades que debes conocer.
Antes de darte todos los detalles sobre los cráteres y cómo llegar a ellos, necesitas una dosis real de cómo funciona realmente la conducción autónoma en Islandia.
Conducir en Islandia no es como en ningún otro lugar
Sí, puedes alquilar un coche y conducir a tu propio ritmo (ese es el objetivo de conducir). Pero el tipo de carretera por la que vas es fundamental:
- Carreteras pavimentadas (Ruta 1 y enlaces más grandes): conducción fácil, sin preocupaciones en absoluto
- Caminos de grava (no F): pueden ser un poco accidentados: los autos con poca distancia al suelo pueden transitarlos, pero aún así se puede esperar polvo y velocidades más lentas.
- Carreteras F (Tierras Altas): Son muy accidentadas y a menudo implican cruces de ríos, por lo que es imprescindible contar con vehículos 4x4 para ellas y solo están abiertas durante los meses de verano.
Permítanme reiterar que el símbolo de la carretera F no es solo un elemento decorativo. Es una auténtica advertencia de que el terreno, con el clima islandés, puede destrozar por completo a un coche que no esté a la altura.
Acceso estacional: cuándo puedes ir y cuándo no
La mayoría de los sitios de cráteres fuera del sur y el oeste se visitan mejor entre fines de junio y principios de septiembre, cuando las rutas de las tierras altas están abiertas y el clima no es demasiado duro.
¿Fuera de ese horario? Prepárate para cierres, ríos demasiado profundos para cruzar y desvíos que convertirán una parada de 30 minutos en una jornada completa.
El clima es el verdadero factor decisivo
Un comienzo hermoso puede convertirse rápidamente en viento, niebla, lluvia o incluso granizo a la hora del almuerzo. Y eso afecta a todo tipo de cosas:
- ¿Qué tan claramente puedes ver desde la parte superior del borde del cráter?
- Seguridad en las altas crestas
- Ya sea que quieras estar en esos caminos de grava suelta con viento
No queremos sonar como un disco rayado, pero estas no son cosas que puedas saltarte, son la forma de permanecer seguro en un lugar donde el clima escribe el itinerario, así de simple.
Los cráteres impactan: qué son y cómo llegar allí
A continuación se muestran los cráteres más gratificantes que he visitado, con notas claras sobre cómo llegar hasta ellos y qué esperar al llegar.
1. Cráter Kerið: Una introducción espectacular (Recorrido fácil)
No se puede hablar de cráteres islandeses sin mencionar Kerið. Ubicado justo en la ruta del Círculo Dorado, este suele ser el primer cráter que se ve, y no es de extrañar que a menudo encabece la lista.
¿Qué lo hace tan impresionante?
El contraste es simplemente alucinante: un lago tan azul como el aguamarina, bordeado de laderas de color rojo óxido que parecen salpicadas de pintura.
Y cuando la luz es la adecuada contra un cielo gris y nublado, todo parece más una obra de arte que una maravilla natural.
Conduciendo hasta allí:
No hay necesidad de preocuparse por un 4x4, Kerið está justo al lado de la carretera principal y es un lugar perfecto para estirar las piernas, especialmente si visitas Þingvellir y Gullfoss. Es un lugar ideal para detenerse y disfrutar de las vistas entre ambos.
Consejos para visitar:
- Intente programar su visita para temprano en la mañana o al final de la tarde, cuando la luz resalta la forma del cráter en las sombras.
- Hay que pagar una pequeña entrada, pero créenos, vale la pena por los senderos bien cuidados y el aparcamiento. Quieres aprovechar al máximo tu visita.
Si estás recorriendo el Círculo Dorado y quieres variar un poco, Kerið es el lugar perfecto para visitar. Está justo en la ruta, y no te llevará más que una pausa para comer.
2. Pseudocráteres de Rauðhólar: Los cráteres fuera de lo común
Rauðhólar no es el típico gran cráter, sino una colección de pequeños conos de ceniza a tiro de piedra de Reikiavik.
Por qué vale la pena invertir tu tiempo:
Es un cambio un poco peculiar respecto de lo habitual en la ciudad: un viaje corto y te encuentras en un mundo completamente diferente de cenizas volcánicas rojas que brillan como brasas al atardecer.
Conduciendo hasta allí:
No necesitas preocuparte por el 4x4 para este recorrido, simplemente sal de Reikiavik hacia Mosfellsbær y sigue las señales. La carretera está asfaltada, así que es imposible equivocarse.
Cómo es la situación en el terreno:
- Los senderos son agradables y fáciles de recorrer, e incluso hay algo de sombra en algunos lugares.
- Es una parada de 30 a 60 minutos como máximo, y podrás sentirte fácilmente renovado y rejuvenecido al salir.
Si tienes poco tiempo o todavía te estás recuperando del jet lag, este es el lugar perfecto para poner los pies en la tierra y comenzar a perseguir cráteres.
3. Cráter Grábrók: una subida rápida pero gratificante (apta para la circunvalación)
Justo al lado de la carretera de circunvalación en el oeste de Islandia, Grábrók es uno de esos cráteres que aparecen cuando menos te lo esperas. Te desvías y, sin darte cuenta, te encuentras frente a este impresionante cono.
Lo que te encantará:
La subida a la cima es manejable y fácil de afrontar, y las vistas desde el borde son simplemente impresionantes. Se pueden ver los campos de lava y las colinas circundantes que se extienden hasta donde alcanza la vista.
Conduciendo hasta allí:
A Grábrók se puede llegar por carreteras estándar desde cualquier dirección de la circunvalación: simplemente aparca, ponte las botas de montaña y listo.
Consejo local:
Asegúrate de llevar algunas capas adicionales, el viento puede ser bastante fuerte en el borde incluso en los meses de verano.
4. Cráter Saxhóll: Una escalera hacia la vista perfecta
Este es mi mirador rápido favorito de todos los tiempos. Subes los escalones construidos en la ladera del cráter y, ¡voilá!, la costa oeste y el glaciar Snæfellsjökull se extienden ante ti.
¿Qué lo hace tan memorable?
Es una sensación increíble, simplemente subir al cráter; no lo rodeas, estás en pleno centro. ¿Y la vista desde arriba? Absolutamente impresionante.
Conduciendo hasta allí:
Snæfellsnes es una excursión de un día que definitivamente vale la pena hacer desde Reikiavik, o incluso puedes alojarte allí por un par de noches y realmente disfrutar de todas las vistas y sonidos.
Nota de temporada:
En ciertas condiciones climáticas, los escalones pueden volverse bastante resbaladizos. Solo asegúrate de tomarte tu tiempo y no tendrás problemas.
En resumen
Los cráteres de Islandia no son solo una visita obligada en una lista de lugares turísticos. Son paisajes que te invitan a reducir la velocidad, mirar a tu alrededor y preguntarte cómo esta isla pudo crear algo tan austero y hermoso a la vez.
Cuando esté planeando estos recorridos, especialmente los que requieren grava o caminos desafiantes, elija un vehículo que se adapte al día más difícil de su itinerario.
Ahí es donde un servicio como MyCar resulta útil: te ayuda a combinar las condiciones de la carretera con opciones sensatas de vehículo para que no tengas que adivinar si puedes tomar una ruta, sino si debes hacerlo.